El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva declaró hoy (13.09.2017) por segunda vez ante el juez a cargo de los casos de “Lava Jato”, Sérgio Moro, en uno de los procesos abiertos contra él en esa megacausa sobre corrupción política.

Lula respondió durante dos horas y diez minutos en el tribunal de Moro en Curitiba, en el sur del país, a acusaciones de que aceptó sobornos de la constructora Odebrecht, en forma de un terreno comprado por la empresa y destinado a ser la futura sede del Instituto Lula en el estado de Sao Paulo.

El ex mandatario negó todos los cargos. “Quiero enfrentar al Ministerio Público (…) para probar mi inocencia”, dijo Lula en fragmentos del interrogatorio difundidos por el portal Globo.

“Pacto de sangre”

Lula aseguró que su exministro de Hacienda Antonio Palocci, que lo acusó de haber hecho un “pacto de sangre” con la constructora Odebrecht para recibir millonarios sobornos a cambio de contratos públicos con la petrolera Petrobras, tan sólo pronunció mentiras en el testimonio que rindió al mismo juez la semana pasada.

“Yo vi a Palocci mentir aquí. Nada de lo que dijo es verdad”, aseguró el exgobernante, quien dijo sentir “pena” por Palocci, quien fuera uno de sus principales correligionarios y colaboradores, aunque aclaró que su exministro tan sólo busca un acuerdo que le permita salir de la cárcel y “conservar parte del dinero que ganó en los últimos años como conferenciante”.

Palocci, miembro del Gabinente de Lula entre 2003 y 2006, está preso por acusaciones de corrupción y llegó a un acuerdo de cooperación con la Justicia para hacer una de las llamadas “delaciones premiadas” a cambio de beneficios en su caso.

“Cacería de brujas”

El exlíder sindical, que encabeza todas las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales de 2018, asegura que todos sus líos judiciales buscan impedirle que asuma nuevamente el cargo que ocupó entre 2003 y 2010.

“La verdad es que la Fiscalía entró por un camino del que tiene dificultades de salir. Su objetivo es encontrar a alguien que me criminalice”, afirmó el exmandatario en sus consideraciones finales al dar a entender que sus acusadores carecen de pruebas y siguen presionando testigos presos para convertirlos en delatores.

“Sólo quiero decir que hay una cacería de brujas. Voy a enfrentar todas las acusaciones con el mismo respeto pero alegando que todo lo que hacen es ilegítimo, que las acusaciones no proceden”, agregó.

Esta fue la segunda vez que Lula declaró ante el juez Sergio Moro, responsable por el caso de corrupción en Petrobras y que ya condenó al expresidente en primera instancia a nueve años y medio de prisión en otro caso por corrupción, por haber recibido sobornos de la constructora OAS a cambio de contratos con la petrolera estatal. (DW)

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